Donostia, 1970. Licenciatura en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco en 1995. Erasmus en la Universidad de Bellas Artes de Oporto. Cursos y becas en Arteleku, Bilbaoarte, Fundación Miró, Mojácar, Tavira. Participación en proyectos colectivos: expositivos y en el medio de internet. Muestras individuales en diferentes salas. Trabajos de vídeo, música, fotografía y dibujo. Autoediciones: Instantes en el paraíso, Huída (Música abstracta) y Abismo.

Instantes en el paraíso (Galería La atómica), Pintura de Mierda (Espacio Abisal), Sampler (Galería AG), Ejercicios de memoria (Galería La Brocha). Convertir una batería trap en un teclado heavy. Una línea recta que se muda de la pantalla al papel. Un aparcamiento visto desde el cielo. Hacer zoom hasta desenfocar. Herzog nos miente. Ventanas y puertas. Un cristal roto. Una fila de coches. Un viaje en bucle. Una huída desde lo barroco hacia la nada, o al revés. Negro sobre negro.

persecución

Es un proyecto procesual de música, vídeo, fotografía, dibujos y textos que se formalizará en un libro. Va desarrollándose diariamente desde hace varios años. Hay una labor progresiva de ejercicios de deconstrucción (y/o destrucción) de referentes. Por un lado, se reutiliza directamente el propio modelo y por otro, se realizan variaciones sin cesar.

En realidad recoge algunos aspectos de la película Week-end de Godard. Otro viaje atormentado de otra pareja de burgueses (son la misma persona), que quieren escaparse de la miseria moral de su vida cotidiana y encontrar un paraíso (terminal). El coche funciona como hilo conductor metafórico, el medio de salvación y a la vez la causa (simbólica) del problema (colapso). El principio y fin de Occidente. El capitalismo.

PERSECUCIÓN es una narración fallida creada con dibujos congelados y diálogos muertos. Utilizando el azar y el caos para dar orden a un relato de secuencias inconclusas. Los personajes, ausentes, responden con frases hechas contradiciéndose. Muestran sus pensamientos, miedos, sueños, ideas... No hacen sino celebrar el absurdo.

Aparecen obsesivamente cuestiones tales como: qué es lo convencional, cómo detectarlo, cómo aniquilarlo, y finalmente cómo recuperarlo.
El libro es un viaje hacia el propio dibujo. De lo figurativo a lo abstracto, de la línea a la mancha, de lo fotográfico a lo gráfico.