Laida Lertxundi (Bilbao, 1981) es artista y docente y vive entre Los Ángeles y el País Vasco. Combinando el rigor conceptual con el placer sensual...

eventos

llora cuando te pase_laida
17 febrero 2014 - 18 mayo 2014

utskor: either/or

Un artist film rodado en 16mm en las islas de Lofoten, en el círculo ártico Noruego, compuesto por field-recordings audiovisuales a modo de retrato de la región de Utskor que se entrelazan con memorias políticas de la Transición Española y un fragmento de texto de Frederick Engels El Origen de la Familia, la propiedad Privada y el Estado. Utskor se convierte en un palimpsesto que esconde trazos de un momento y lugar histórico anterior. El montaje de la película, fragmentado y abrupto, hace alusión a el clima político en el País Vasco a principios de los años 80. Nos sumergimos en una amalgama familiar, personas (no-actores), de íntima cercanía los unos con otros pero sin roles familiares tradicionales definidos. Les observamos en su día a día en un disposición entre documental y ficción en el cual la cámara está presente como mecanismo. Los no-actores son como personajes del neorrealismo italiano, más que actuar, se observan a sí mismos en su entorno diario.

El barco-casa con sus cortes a otros lugares crea un espacio imposible de permeabilidad entre la presencia radical del paisaje de Lofoten y los espacios domésticos, relacionando el habitat natural con el social, con un sol de medianoche de fondo. Escuchamos también la música de deep soul americana de Bobby Bland, fallecido este año.

No existen especialistas o técnicos, lo cual diferencia esta película de artista de un cortometraje convencional. Las personas que aparecen en pantalla son las mismas que tan creando el film, disolvemos así la estructura del equipo de rodaje a favor de una relación física con los mecanismos del rodaje en cine con grabación de sonido sincronizada. A raíz de esta actividad técnica y de la fricción entre momentos de puesta en escena con momentos reales improvisados, entre el paisaje natural y real y los materiales externos que entran en diálogo con él, emerge un ambiente lúdico, en el que creamos reglas como un juego auto-elaborado y podemos tener una experiencia de nosotras/os mismos como especimenes homo-ludens.